Aloha Pioha

Aloha Pioha es la primera decepción de nuestra aventura jugona.

Espera, espera, que empiezo otra vez que igual no me he explicado bien.

Si hace unos años le hubieran dicho a cualquier padre que iba a estar tan contento de tener piojos en casa, no se lo hubiera creído, pero así es. Aloha Pioha es un divertido juego en el que manejamos a una simpática tribu de piojos hawaianos y luchamos por hacernos con los pelos de una pobre niña.

Aloha Pioha 1

¿Os acordáis el juego de la cuerda? ¿Ese en el que cada equipo se coloca a un lado y empieza a tirar con fuerza hasta lograr acercar el pañuelo atado en el medio a su lado? Pues el juego se basa en el mismo principio.

Dependiendo de cuantos jugadores seamos, (de 1 a 4) (¡sí! ¡modo 1 jugador!) dispondremos un número determinado de pelos que disputar. Cada pelo tiene un número de resistencia, que es al que hay que llegar para llevárselo, pero ¡cuidado! también se pueden romper, así que las reglas cambian y si os pasáis de fuerza y se rompe el que se lleva el pelo es el que ha tirado más flojo.

Aclaro: el típico juego más difícil de explicar que de jugar.

Aloha Pioha 2

En nuestro mazo tendremos piojos con distinto nivel de fuerza, y podremos jugarlos tanto boca arriba como boca abajo para ocultar nuestra estrategia al oponente.

Además, el juego cuenta con modificadores, llamados “cosquilleos”. En la carta de arriba, por ejemplo, si usamos más de 4 piojos tendremos que sacar uno de los cosquilleos, lo que cambiará las normas para ese pelo.

Aloha Pioha 3

Como iba diciendo, un juego divertido, PERO, ay, PERO si habéis estado atentos os habréis dado cuenta de que es necesario cierto manejo de las matemáticas. Es un juego recomendado para mayores de 8 años, lo que en otros juegos no ha sido un impedimento, en este es crucial. Efectivamente, no es un juego que Laura pueda jugar aun, de ahí la pequeña “decepción”.

Existe una adaptación para jugar con niños, que simplifica el juego, pero ya sabéis que aquí hablamos de lo que jugamos Laura y yo, principalmente porque no contamos con otros niños con los que pueda jugar, y mientras en otros juegos la edad no es tan importante, en este sí, por lo que no es divertido para ninguno de los dos.

Así que ya sabéis, si vuestros hijos tienen una edad adecuada, y/o tenéis posibilidad de juntar a varios niños para que jueguen entre ellos, es una muy buena opción para pasar un buen rato en familia.

Nosotros, mientras tanto, seguiremos sacando el juego en nuestras reuniones jugonas, que bien merece alguna partida a lo largo de la noche.

– EXTRA –

Que no podamos jugar juntos, no quiere decir que no podamos hacer un vídeo y que a Laura se le vaya la lengua y cuenta una cosa que no me deja en muy buen lugar…