Dragón Diente de Trueno

He dejado claro muchas veces cuanto nos gusta y lo que disfrutamos de Unicornio Destello pero, como acaba pasando con todo, su tiempo de reinado en casa quizá ya ha pasado. ¿Qué ha podido pasar? ¿quién ha hecho que lo repudiemos (ojo: exageración literaria) ? Pues, ni más ni menos, que su hermano mayor: Dragón Diente de Trueno.

Podéis saltar a la parte que más os interese del post con el siguiente menú.

UN VISTAZO POR ENCIMA

Está a punto de comenzar la carrera por el valle de los dragones pero, el vuelo hacia el gran volcán, no será fácil.

Y es que sopla un fuerte viento por el valle y los dragones deberán ir cambiando de ruta para alcanzar su destino.

Además, a veces no es tan importante llegar el primero ya que, por el camino, nuestros dragones irán encontrando cristales que tendrán que recoger y que pueden darnos la victoria final.

  • ¿Quién? A partir de 3 años
  • ¿Cuantos? De 2 a 4 jugadores
  • ¿Durante? 10-15 minutos

Componentes

En esta ocasión contamos con cuatro dragones de diferentes colores dibujados en robustas fichas de madera a prueba de niños.

Un bonito dado plateado que hará que nos movamos nosotros y que se muevan los remolinos.

60 Cristales de fuego. Aquí voy a hacer una nueva comparación con “Unicornio Destello”. Mientras que los cristales del anterior eran bastante toscos y (al menos en mi copia) contaban con algunas rebabas de plástico que sobresalían, los de este Dragón Diente de Trueno son de muy buena calidad, con un gran acabado.

El tablero, vuelve a estar dividido en tres partes y se monta como un puzle, ideal para los peques. Además viene con las cuatro fichas remolino (las flechitas de la imagen de abajo) que tendremos que colocar.

Cómo se juega

Lo primero es montar el tablero, claro. Un mini puzle de tres piezas, suficiente para ilusionar a los niños. Colocamos las cuatro fichas remolino mirando hacia el camino principal, el de color naranja.

Elegimos nuestro color y nos situamos en la salida. Importante no olvidar colocar los cuatro cristales de fuego sobre el volcán (la meta), nuestro premio final. El resto de cristales los dejamos a mano, que con suerte tendremos que coger unos cuantos.

Para empezar, imitamos el rugido de un dragón, el que mejor lo haga será el jugador inicial, así que id ensayando. Ahora que ya está todo listo, empezamos.

Al tirar el dado podemos obtener dos tipos de resultado:

Movimiento

Si nos salen 1, 2 o 3 puntos, nuestro dragón avanzará hacia el volcán tantas casillas como puntos aparezcan en el dado. No importa si hay otro dragón en la casilla donde caigamos, podemos convivir en paz sin quemarnos las pestañas.

Remolino

Si, en lugar de los puntos, aparece el remolino, el valle sufrirá un fuerte viento que hará que todas las fichas de remolino giren. Así pues, si antes señalaban el camino naranja, ahora señalarán el amarillo.  Aunque haya un dragón sobre un remolino, este también se moverá.

Podemos caer en tres tipos de casilla:

Casilla sin cristal: en este caso no pasa nada, termina tu turno y ya está.

Casilla con cristal: Si terminas tu turno en una de estas casillas (es decir, no sólo por pasar por ellas) coge tantos cristales de la reserva como aparezcan en la casilla.

Remolino: Si pasas por el remolino, sigue el camino que indique y, una vez superado, lo giras hacia la otra ruta

Si acabas el turno encima de un remolino, te quedas ahí y ya está. En tu siguiente turno, cuando salgas de él, tendrás que girarlo hacia el otro camino.

El juego acaba en cuanto uno de los dragones llegue al volcán y recoja los cuatro cristales que se encuentran allí.

Ahora cada uno de los jugadores cogerá sus cristales y los contará. El que cuente con más cristales habrá ganado. Y, tranquilidad, si los peques son muy peques para contar sólo tenemos que darle la vuelta al tablero y colocar nuestros cristales sobre las huellas de nuestros dragones. El dragón con el rastro de cristales más largo, ¡será el ganador!.

Pensamientos finales

Aunque “Unicornio Destello” (imposible no hacer comparaciones) es una oportunidad genial para introducir a los más pequeños de la casa en juegos con algo de mecánica y competitivos (no todo en la vida del jugón va a ser recoger frutitas), este Dragón Diente de Trueno nos ofrece una experiencia mucho más interesante con tan sólo un pequeño cambio: el disponer de dos rutas para llegar al destino.

No estoy seguro de recomendar saltarnos el juego de los unicornios, ya que no todos los niños son iguales y a veces las prisas son malas, por lo que quizá en ocasiones sea mejor empezar por el juego rosa de HABA y con el tiempo ya avanzaremos.

Pero si nuestros hijos ya son capaces de aguantar una sesión de juego tranquilamente, Dragón Diente de Trueno es una opción mucho más estimulante.

Sin duda, uno de los juegos que desde ya empezaré a recomendar cada vez que preguntéis por juegos para los más peques de la casa.

DRAGÓN DIENTE DE TRUENO