El Grúfalo

Un ratón. Un zorro, una serpiente y un búho que se lo quieren comer. Un Grúfalo, un ser imaginario que salvará al ratón de ser la cena de los tres anteriores pero que puede meterle en algún problema al descubrir que quizá no sea tan imaginario como él creía.

De Julia Donaldson y Axel Scheffler, nombres que aparecerán bastante por aquí ya que son nuestros autores (escritora e ilustrador) favoritos.

En casa hemos llegado a un punto en el que cada uno hacemos un papel, y es que, aunque no sabe leer aún, se sabe bastante bien las lineas del ratón.

Un ratón, pequeño y peludo, camina por el bosque, cuando se encuentra con varios animales que lo ven como una suculenta cena. Un zorro, un búho y una serpiente. Cada uno de ellos lo invita a su casa para “invitarle” a comer, pero el ratón, muy astuto, le dice a cada uno de ellos que ya ha quedado con un amigo, el Grúfalo, cuya comida favorita, además, es el animal con el que habla en ese momento.

El ratoncito les va describiendo a cada uno el aspecto de su amigo, que no resulta ser muy agradable. Asustados, los animales van huyendo. El ratoncito, entonces, se regodea de lo inteligente y fantasioso que es y sigue su camino.

Pero, mientras sigue su camino, el ratón se encuentra frente a un ser, que comprobando uno por uno los aspectos que ha descrito él anteriormente, resulta ser el Grúfalo.

El Grúfalo amenaza con comerse el ratón, pero de nuevo el ratón es astuto: le dice al Grúfalo que él, el ratón, es el animal más temible en el bosque. Riendo, el Grúfalo se compromete a seguir el ratón para que se lo demuestre.

Los dos pasean por el bosque, encontrando sucesivamente a los animales que antes habían amenazado al ratón. Cada uno está aterrorizado por la visión de la pareja y sale corriendo, y cada vez el Grúfalo se impresiona más por la aparente dureza del ratón.

Tras haber despachado a los tres animales, el Grúfalo, aunque impresionado, decide que va a comerse al ratón, pero este le dice una última cosas: su comida favorita es Grúfalo. Este, viendo lo visto, sale espantado, dejando al ratón tranquilo al fin.

La historia está basada en un cuento popular chino en el que un zorro se aprovecha del terror hacia un tigre. Donaldson era incapaz de pensar en rimas para “tigre” así que en vez inventó una palabra que rime con “know”, por la rimilla que el ratón hace cada vez que se deshace de un animal.

Silly old fox, doesn’t he know?

there’s no such thing as a gruffalo!

También existe un corto del cuento, que, al menos en ingles, no es difícil de encontrar, y que complementa el cuento.