El Laberinto Mágico

El Laberinto Mágico, juego que desde que llegó a casa en Reyes se ha situado en los dos primeros puestos de nuestro top. Si, en los dos primeros puestos a la vez, que ya sabemos como son los niños a elegir su “algo” favorito. Así que comparte los dos puestos con el Virus! (no tengo vergüenza ninguna, aun no he escrito sobre él).

Lo primero: ¡no hay que enfundar cartas!. Ya que el juego no tiene, claro.

Lo segundo: ¡hay bolsitas para todos los componentes!. Ya con eso caigo rendido a sus pies.

Pero vamos a ver de que trata esto. Tenemos un tablero (uooo) con unos dibujitos encima, y unas fichas con esos mismos dibujitos. Sacamos una de la bolsa, la colocamos sobre el tablero y, tirando el dado, tenemos que ir moviéndonos hasta alcanzar esa ficha. Quien consiga 5, gana.

tablero
– Pues vaya rollo, ¿no?

¡No! Porque ahora viene lo interesante: el tablero tiene, debajo, ¡un laberinto! ¡y es mágico!.

lab

En la parte de abajo, contamos con esas rejillas en las que podemos colocar tantas barreras como queramos, haciendo así el juego más fácil o más complicado. Esta es la parte que no vemos mientras jugamos, así que en los primeros movimientos el juego trata de azar, pero en los siguientes trata de memoria, para saber por donde puedes y no puedes pasar.

– Pero, espera, ¿que tiene que ver que eso esté abajo con que yo me mueva por arriba?

– ¡Las bolas!

iman

Nuestros magos en verdad son imanes y, por debajo del tablero, les colocamos unas bolitas que chocarán con las barreras del laberinto si intentamos atravesarlas.

Un juego divertido, en el que cada vez que escuchas caer la bola del contrario hay una fiesta (y más si está a sólo una casilla de coger la ficha).

Tenía miedo sobre la rejilla de abajo, donde se colocan las barreras, pero con unas cuantas partidas ya en lo alto y mucho quitar y poner maderitas, la verdad es que aguanta muy bien y no veo ningún problema de posible rotura.

Sobre la edad: recomendado a partir de 6 años pero que, como siempre, es una recomendación demasiado conservadora ya que Laura lo empezó a jugar antes de llegar a los 5 y no ha habido ningún problema.