La Princesa Valiente

La Princesa Valiente

La Princesa Valiente, un cuento personalizado de esos de poner la fotito encima de un dibujo.

Y como lo primero para mi al escribir es ser sincero, antes de que venga “Maldita Hemeroteca” y me saque los colores, lo hago yo:

(…) esos DVDs que todos habréis visto alguna vez en el que tu mandas la foto de tu niña (o niño, pero asumamos que voy a hablar en femenino porque la mía lo es) y se la pegan encima a un muñecajo.

Y la verdad, me parece SUPER CUTRE.

Ese soy yo hace unas semanas, y ahora a ver con que cara os hablo yo de esto.

Para empezar, tenéis que saber que he acabado con uno de esos cuentos, que llevo rechazando 4 años, porque en “Regala Un Cuento” han decidido callarme la boca. Así que vamos al lío.

Dentro de la web tienen, por lo menos, chorrocientos (dato muy técnico) libros personalizables: para niños, niñas, padres, abuelos y todo lo que te puedas imaginar.

En esta ocasión el elegido fue, claro, La Princesa Valiente.

Sí, cambia mucho ver el cuento con la foto de una modelo a verlo con la foto de tu hija (y más cuando tu hija es la más guapa de todas las hijas de la Tierra y la Luna juntas). Nada más ver la portada ya estás enamorado de lo que ves.

Y lo que ves es tu hija, vaya, del cuento ya veremos que acabamos opinando.

El cuento no sólo personaliza la imagen, también, como es normal, el nombre, las “cualidades” y otros datos.

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Aparte, se incluye una foto de la Reina y el Rey. Y si hay algún príncipe más en la casa, también aparecerá. Yo me sentí tentado de meter al Príncipe Napoleón, nuestro perro, pero me corté un poco, quizá en otra ocasión.

La historia, pues es un cuento de princesas, claro, con su magia, sus cambios de vestuario como si fuera un especial de Noche Vieja y demás. Y, sobre todo, lo que sí, lo que hace que caigas rendido a sus pies:

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UN DRAGÓN SUPER MONO

Pero vamos a lo importante, muchas veces nuestros prejuicios evitan que los niños disfruten de más cosas. Y este es un ejemplo. Haya cambiado o no de opinión sobre este tipo de cuentos (que la verdad es que sí, ya he dicho que ver la foto de tu hija cambia mucho la experiencia), lo importante es que ella lo ha disfrutado muchísimo. ¿A que niño no le gusta ser protagonista de aventuras mágicas?

Así que, si en algún momento surge la posibilidad de hacer un cuento para otro principe o princesa, esta vez no tardaré casi 5 años en lanzarme a por él.

Y he dejado una cosa para el final, el momento de máxima tensión que se crea siempre en esto de hacer algo personalizado. La maldita dedicatoria. Y es que sí, claro, al final tienes un hueco para decirle a la niña una de esas cursiladas de las que te arrepientes toda la vida de haber escrito pero que a ella le encantará (hasta que se haga adolescente y te lo esté restregando por la cara todos los días).

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El material del que está hecho el cuento, por cierto, es magnífico. Tanto tapa como páginas son de gran calidad

Así que ya sabéis, dejad de pensar en lo que os gusta a vosotros y pensad en la felicidad de vuestro peque. Entrad en Regala un Cuento.