La princesa y el guisante. La cama tambaleante

La princesa está soñolienta, ¿qué tendrá la princesa? Pues la princesa Pili lo que tiene es un guisante bajo su cama que no la deja dormir, así que vamos a ayudarla a que concilie el sueño en este movido juego de HABA: La princesa y el guisante. La cama tambaleante.

Puedes ver cómo te lo explicamos en el vídeo, seguir leyendo o, mejor, las dos cosas.

UN VISTAZO POR ENCIMA

Nos encontramos ante uno de esos juegos que tanto nos gustan donde la caja forma parte del juego. En esta ocasión, además, es una caja de lata, con lo que nos encantan.

La princesa y el guisante. La cama tambaleante, es un juego de habilidad con cartas, en el que tendremos que deshacernos de nuestra mano siguiendo unas sencillas reglas.

  • ¿Quién? Desde los 4 años
  • ¿Cuantos? De 2 a 5 jugadores
  • ¿Durante? 15 minutos

COMPONENTES

  • Una Cama (la lata)
  • Pili, la princesa del guisante
  • 36 cartas de juego
  • Una carta base de la cama
  • Un guisante tambaleante
  • El imán adhesivo.
  • Cuento

Antes de empezar a jugar, cogemos el imán y lo pegamos al guisante.

Las cartas son de gran calidad, como HABA nos tiene acostumbrados, para sobrevivir a los envites de los niños.

CÓMO SE JUEGA

PREPARACIÓN

Volteamos la lata y colocamos el guisante en su lugar. Veremos cual es pues hay una corona dibujada en el centro de la lata. Una vez colocado, dejamos la lata sobre la mesa y vemos cómo la lata ahora se tambalea.

Colocación del guisante

Introducimos en la lata la carta base de la cama.

Repartimos 5 cartas a cada jugador y el resto las dejamos formando un mazo bocabajo, cogiendo la primera y colocándola en diagonal sobre la lata y dejando a Pili sobre el icono de la corona de esa carta.

La princesa y el guisante. La cama tambaleante.
Set-up inicial

Cogemos nuestras cartas, decidimos quien es el jugador inicial (el que haya comido guisantes más recientemente, cosa que, ejem, en casa está difícil) y comenzamos.

DESARROLLO

El jugador inicial elige una de sus cartas siguiendo una sola regla: no puede ser del mismo color que la que ya hay colocada ni tener el mismo elemento.

Los tres elementos: almohadas, edredones y colchones

Como, en nuestro ejemplo, teníamos un edredón amarillo, no podremos elegir de nuevo un edredón ni cualquier otro elemento que sea de color amarillo.

Una vez seleccionada la carta, la colocamos de tal manera que tape el guisante de la carta anterior. Al hacerlo, no podremos desplazar ni dejar que Pili se caiga de la cama. Si la colocamos sin percances, cogemos a la princesa y la colocamos sobre la corona de nuestra carta.

  • En tu turno, si cae SOBRE LA MESA alguna carta, o la princesa, tendrás que recoger de nuevo tu carta y quedártela. Si han caído más cartas déjalas a un lado de la mesa, formando un mazo boca arriba. Coloca a Pili de nuevo sobre la corona de la carta que haya sobre la cama y termina tu turno.
  • Si no puedes jugar ninguna carta por coincidir el elemento o el color, roba del mazo y coloca la carta robada si puedes. En caso de no poder hacerlo, te la quedas y termina tu turno.
  • ¿Y si la cama vuelca sin que nadie la haya tocado? tranquilos, colocad las cartas caídas sobre el mazo boca arriba. El siguiente jugador coloca a Pili sobre la corona de la carta que esté en la parte superior y continua el juego normalmente.

FIN DEL JUEGO

El primer jugador que se quede sin cartas tumbará a Pili sobre la pila de cartas. Si aguanta sin caerse, habrá ganado. Si cae, coge la última carta colocada y seguid jugando.

PENSAMIENTOS FINALES

“La princesa y el guisante. La cama tambaleante” es un divertido juego de habilidad para los más pequeños. Porque sí, desde los 4 años se juega perfectamente gracias a sus sencillas reglas.

Además, en el libro de instrucciones HABA ha incluido el cuento que inspira el juego, un buen detalle.

Sobre el reparto de 5 cartas a cada jugador, nosotros que jugamos los dos solos, para alargar el juego y divertirnos aun más nos repartimos unas cuantas más.

Otra cosa a tener en cuenta: tened un poco de mala idea. Nosotros en la primera partida nos quedábamos muy centrados en la lata, por lo que la cama se tambaleaba más bien poco. El truco está en intentar dejar el guisante de nuestra carta lo más fuera posible de la lata pero que la corona quede en buen lugar para que coloquemos a la princesa sin peligro.

Bien jugado, podemos convertirlo en un juego complicado y que suponga un reto también para los adultos.

LA PRINCESA Y EL GUISANTE. LA CAMA TAMBALEANTE.
La princesa y el guisante. La cama tambaleante
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