Zumos – Un jugoso juego de mesa de jugos

Hoy vamos a exprimir la fruta de la diversión (y mi capacidad para hacer juegos de palabras cada vez más malos) con ZUMOS, un juego de cartas muy jugoso, creado por David Amorín (Smart Troll Games) y editado por Zacatrus/Brain Picnic.

UN VISTAZO POR ENCIMA

Autor: David Amorín | Ilustraciones: Ramón Redondo | Editorial: Zacatrus / BrainPicnic
  • ¿Quién? Frutitas desde los 8 años
  • ¿Cuantos? De 2 a 10 jugadoras/es
  • ¿Durante? 20 minutos aprox.

COMPONENTES

  • 140 de las cartas más monas que encontraréis jamás en un juego

Aunque ahora verémos el buen hacer de David a la hora de crear un juego divertido y apto para todos los públicos, mención especial en esta sección para Ramón Redondo (autor de PowerUp) que ha diseñado las frutas más simpáticas y cuquis de la historia de los juegos de mesa.

Cartas, por cierto, de buena calidad y que aguantarán las decenas de partidas que echaremos una tras otra.

CÓMO SE JUEGA A
ZUMOS

PREPARACIÓN

Seleccionamos una carta de Maestro Zumero que colocaremos delante nuestra. Barajamos las cartas de Zumo, formando un mazo que colocaremos en el centro de la mesa. Elegimos jugador inicial y comenzamos.

DESARROLLO

En zumos todos jugaremos a la vez. Robamos 2 cartas de zumo, elegimos una para nosotros y la otra la pasamos a la derecha. Cuando nos llegue esa carta, colocaremos las dos en nuestra zona de juego, siempre de manera adyacente a otras cartas y de forma ortogonal (vertical u horizontal).

Lo más importante, nuestra zona de juego será de 4×4. Es decir, como máximo podremos tener 16 cartas formando un cuadrado de 4 filas y 4 columnas.

Cuando todos hayamos colocado las cartas, comprobamos si tenemos un zumo y puntuamos. De no tener nadie zumos, volvemos a robar cartas y repetir el resto de pasos.

HACIENDO ZUMOS

Para hacer zumos tendremos que colocar las cartas de manera que tengamos, como mínimo, 3 frutas iguales que se toquen ortogonalmente. Aquí entra en juego una de las cartas de ayuda para recordarnos cómo puntuar exáctamente.

Y es que, además de ganar puntos, podremos fastidiar un poco al jugador de nuestra izquierda, rompiéndole un cesto (uno de los espacios de su 4×4) para que no pueda colocar ahí cartas de frutas. Y si hacemos un zumo de 5 frutas además podremos reparar uno de nuestros cestos.

COMPLEMENTOS

Hacer zumos de frutas está bien, pero hacerlos con complementos está mejor. Si el zumo que hagamos tiene alguno de estos símbolos en sus cartas activaremos su acción especial (que se realizarán desde el jugador inicial y en sentido horario). Y aquí llega la maravillosa segunda carta de ayuda.

Tras la puntuación y acciones especiales, cambiamos de jugador inicial (en sentido horario) y empezamos un nuevo turno robando de nuevo 2 cartas.

FIN DEL JUEGO

Cuando un jugador llega a 8 puntos, el juego acaba, siendo este el ganador. Si más de un jugador los alcanza o supera en un mismo turno, el que más puntuación tenga será el ganador.

También es posible que un jugador haya colocado 16 cartas en su zona de juego y no pueda seguir jugando. Los demás jugadores terminarán el turno y pasaremos a contar los puntos finales.

ZUMOS
PENSAMIENTOS FINALES

Maravilla. Zumos es uno de los juegos que más nos ha entusiasmado últimamente en casa, por lo super bonito, lo fácil de explicar y comprender con peques, divertido… porque es un juegazo, vaya. Así que ni espero al final, ahí va:

Como siempre digo, es importante que, para que los peques quieran jugar, antes de empezar a explicárselo le entre por los ojos, y este cumple a lo grande en ese sentido. La mesa, cuando las cartas salen de la caja, se llena de “oooohhhs” y “ayyyyyy que monoooo” (dicho con un tono de unas cuantas octavas por encima de la media).

Y luego, claro, está la necesidad de que el juego sea divertido para que les enganche y quieran jugar más allá de que sea bonito. Zumos mezcla dos mecánicas: draft y set collection. Mecánicas que, en casa al menos, siempre funcionan muy bien. Además, la parte de draft no se hace eterna como podría pasar en otros juegos, ya que solo tenemos dos cartas entre las que elegir y podemos ver rápidamente qué es lo que nos interesa, ya sea para poner en nuestra zona de juego o para no pasársela al jugador de al lado.

Zumos cuenta además con varias variantes, jugando a más o menos puntos, por ejemplo, o usando el reverso de la carta de Maestro Zumero, que nos dará una fruta inicial para hacer un tipo específico de zumo y que no se retirará nunca.

En definitiva, un juego que es divertido, que podemos llevar encima para cualquier ocasión gracias a su tamaño y que recomendamos mucho.

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